Antes compraba carne ahora esto es lo que pude comprar con Bs 1.000

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junio 06
/ 2016

Es muy poco lo que hoy en día puede hacer una persona que solo disponga de 1.000 bolívares, pues es lo que le cuestan algunas chucherías. Por ejemplo, una galleta Susy ronda los Bs. 500, una bolsa de snacks Frito-Lay y los Doritos está alrededor de los 700 bolívares, y para una barra de chocolate Savoy de 60 ó 120 gramos no le alcanza, pues valen Bs. 1.100 y Bs. 1.500, respectivamente.

El panorama no cambia mucho a la hora de adquirir frutas o vegetales. En distintos establecimientos de los municipios Libertador y Chacao el kilo de yuca se consigue en Bs. 700, el de mango en Bs. 350 y uno de lechosa en Bs. 500; mientras que el de aguacate lo dejaría “limpio” a un precio de Bs. 1.000 por kilo; ni pensar en un kilo de tomates, el cual esta semana se ubicó entre 1.100 y 1.200 bolívares.

Asimismo, resulta imposible adquirir alimentos básicos como el pollo o la carne, que se venden alrededor de los 3.500 y 4.500 bolívares por kilo, respectivamente. También se ve restringida la posibilidad de comprar queso o jamón, cuyos precios oscilan entre Bs. 2.500 y 3.000 por kilo.

Elizabeth Díaz vive en Catia, pero deambula por supermercados de otras zonas en busca de los productos regulados, debido a que no tiene cómo pagarlos a precio “bachaqueado”. Aseguró a Efecto Cocuyo que sólo realiza dos comidas diarias y que, incluso, ha tenido que desayunar mangos, “si es que pasa el vendedor”.

De igual modo, Cármen Méndez señaló que cada vez son más las necesidades que sufren los venezolanos. “El pueblo tiene hambre, Presidente (Nicolás Maduro). El pueblo tiene hambre”, recalcó.

Agregó que el dinero no les alcanza (a ella y a su esposo) para comprar alimentos y expresó su nerviosismo con respecto al futuro de sus hijos. “¿Cómo mandamos a los niños al colegio? No hay comida suficiente para darles“.

El alto precio de los productos ha bajado las ventas de chucherías en los quioscos, así lo explicó el dueño de uno de estos puestos ubicado en Chacao, quien prefirió guardar el anonimato. “Las ventas han caído de una manera muy grande. Ahora la mayoría de las cosas que me compran son las de mayor necesidad, como las tarjetas telefónicas”.

Los consultados coincidieron en que vivir en Venezuela se hace cada vez más complicado. El aumento desmedido de los precios pega fuerte en el bolsillo de los ciudadanos, quienes ven disminuido su poder adquisitivo y su calidad de vida.


EC