Angela Merkel rechaza las sanciones de EE.UU hacia Rusia

La canciller alemana, Angela Merkel, se sumó hoy a las críticas contra las nuevas sanciones impulsadas por el Senado de Estados Unidos contra Rusia, porque afecta a la construcción de un gasoducto a través del Báltico y perjudica a empresas europeas. “Rechazamos sanciones con consecuencias extraterritoriales”, declaró en rueda de prensa, el portavoz de la Cancillería, Steffen Seibert, al referirse al perjuicio para las empresas alemanas que supondría la imposición de estas nuevas sanciones.

En cuanto al comunicado conjunto difundido ayer en este sentido por el ministro de Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, y el canciller austríaco, Christian Kern, el portavoz subrayó que Merkel está “sustancialmente de acuerdo en lo que respecta a la preocupación, los problemas y las convicciones expresadas en ese texto2, destacó Efe.

Agregó que aunque el comunicado no fue acordado previamente con la canciller, tanto el texto como la postura de la canciller abordan “con la misma vehemencia y preocupación los mismos puntos”.

Seibert se refirió en particular al gran valor que tiene la respuesta unida y decidida, consensuada por Europa y Estados Unidos, socios transatlánticos, a la anexión de Crimea y la escalada de la tensión en el este de Ucrania fomentada por Rusia y que “fue importante durante los tres últimos años y sigue siendo importante”.

Desde el ministerio de Exteriores, su portavoz, Martin Schäfer, subrayó que si la ley entra en vigor tal y como ha sido aprobada por el Senado estadounidense, sería contraria al derecho internacional. En su comunicado, Gabriel y Kern subrayan que desde 2014, Europa y Estados Unidos han respondido “de forma consensuada a la vulneración del derecho internacional por parte de Rusia que fue la anexión de Crimea”.

Las sanciones aprobadas por Washington y la UE a raíz del conflicto ucraniano fueron correctas, prosiguen, “pero no lo es la adopción de medidas como las impulsadas ahora por el Senado, que afectarán a empresas europeas, implicadas en la extensión de un proyecto destinado al suministro energético”, destacaron ambos.

Gabriel y Kern aluden concretamente al proyecto Nord Stream II, en que participa Rusia, y del que dependen “miles de puestos de trabajo”, además del suministro energético hacia Europa. En su construcción está implicado principalmente el consorcio ruso Gazprom, con participación de socios europeos como el francés Engie, los alemanes Uniper y Wintershall, el austríaco OMV y el holandés Shell.

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