Amnistía y Reconciliación Nacional ; Por Pompeyo Márquez

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abril 06
/ 2016

Es obvio que la bancada oficialista no se tomó la molestia de revisar el proyecto de Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional, ni siquiera los casos de las 43 muertes porque ninguno de los presos políticos contemplados en la Ley aprobada en segunda discusión está acusado de homicidio. No paran de mentirle al pueblo cuando afirman que Leopoldo López está acusado de asesinato, ninguno de los estudiantes venezolanos detenidos tampoco lo están y el país y la comunidad democrática internacional conoce los exabruptos jurídicos para condenar a 8 años a dos jóvenes del estado Aragua, Alexander Tirado y Raúl Emilio Baduel, solo por tener una cruz de madera y un megáfono en la mano, o el caso insólito contra el Alcalde Ledezma.

No paran de mentir. No está pensado siquiera amnistiar a ningún narcotraficante, o estafador inmobiliario, tal como lo expresó en su momento la diputada Adriana Pichardo, miembro de la Comisión Especial para la Ley de Amnistía.

Maduro cocina con el TSJ nuevas maniobras para desconocer ésta y otras leyes debidamente consultadas, debatidas y aprobadas por el ente legislativo, también intentará levantar patrañas jurídicas contra diputados de la alianza opositora como parte de un cerco a la Asamblea Nacional, a la que también ha despojado de todas sus facultades contraloras.

El TSJ está jugando con fuego. Presumimos que a la mayoría de sus integrantes le importará un bledo lo que puede suceder sí la mayoría electoral se dispone hacer respetar sus derechos. Esa mayoría, ha reiterado una y mil veces que lo peor que le podría suceder a Venezuela serían actos de violencia y un derramamiento de sangre.

Hay fuerzas suficientes para impedir que esto suceda, pero alertamos sobre estos planes suicidas de la mayoría del TSJ, que ha perdido toda credibilidad y respeto por la forma como viola la Constitución y como colocarse por encima de todo el país sin importarle lo que pueda suceder.

La último encuesta de la oficialista Hinterlaces registra que un 58% de los consultados “quiere la salida constitucional del presidente Maduro”, otras encuestas lo estiman en un 80%, lo cual sería el primer paso para resolver la profunda crisis sistémica que padecemos.

Queremos la paz, la democracia y la libertad… y sobre todo, la unión de todos los venezolanos, considerando a la minoría oficialista que será tomada en cuenta y respetados sus derechos mediante un diálogo con un gobierno diferente al de Maduro.