¡Altísimo valor nutricional! Cómo hacer carne de soya en casa

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junio 06
/ 2016

Para quienes buscan limitar el consumo de productos de origen animal, hacer carne de soya puede ser la respuesta a sus plegarias. Es un alimento sabroso, saludable y que puedes adaptar a tu gusto con saborizantes especiales y siempre naturales, para cumplir tus requisitos diarios de nutrientes esenciales como las proteínas, esta vez de origen vegetal.

Aprende la receta más simple y ponla en práctica, siguiendo estos tips.

Preparación de los granos de soya

Lo imprescindible es adquirir granos o porotos de soja de la mejor calidad posible. Busca en el mercado de tu ciudad granos de soya orgánicos en cuyo envase no veas el código GM o GMO, pues estos indican que se trata de un producto genéticamente modificado.

Retíralos del paquete, enjuágalos con suficiente agua segura en dos o tres lavados, para descartar suciedades y cascarillas sueltas, y luego deja los granos de soya en remojo durante toda la noche (12 horas es mejor), en una proporción de tres tazas de agua por una taza de soya cruda.

Al día siguiente, escurre retirando todo el agua que puedas y, si quieres, retira la piel de los granos de soya uno a uno. Es una tarea algo fastidiosa que podrías evitar, pero al hacerlo lograrás carne de soya con un sabor más suave y uniforme, y menos problemas digestivos para quienes tengan ciertas dificultades con los granos.

Receta de carne de soya casera

Coloca los granos de soja en el vaso de la licuadora junto con un poco de agua (para unos 400 gramos de soya, un pocillo tamaño café de agua bastará) para lograr una textura espesa y consistente. Licúa hasta obtener una pasta, asegurándote de que no queden granos enteros o visibles. Vierte en una olla de tamaño adecuado.

Sin lavar el vaso de la licuadora, agrega allí lo siguiente:

– 1 zanahoria pelada y cortada en cubos,
– 1 betabel (remolacha, betabel) ya cocido en agua,
– 1 pimiento morrón rojo (crudo o cocido) cortado en cubos,
– 1 vara de cebolla de verdeo con blanco y verde,
– 1 ramita de hierbabuena o de menta fresca,
– 1 puñado pequeño de albahaca fresca,
– 1 puñado generoso de perejil o de cilantro fresco,
– 1 cabeza de ajo (sus dientes, ya bien pelados),
– 1 cucharadita de orégano seco,
– 1 cucharadita de levadura de cerveza seca en polvo (puedes usar fresca, si quieres),
– 1/2 taza de salsa de soya son sal (busca la orgánica, libre de químicos)
– Un toque de pimienta de cayena si quieres la carne de soya más picante
– Media a una taza de agua
– Sal marina a gusto
– Una cucharadita de jengibre fresco rallado o picado.

Si quieres puedes agregar una cápsula de Vitamina B (B12), A o E. Pulsa para integrar todos los vegetales con el restante de soya de la licuadora, y luego vierte la preparación en la olla.

Mezcla muy bien ambos preparados, e incorpora una taza de harina de trigo integral, de espelta, o la harina integral que prefieras. Una vez que quede todo bien incorporado, este sustituto de la carne a base de soya ya está listo para cocinar.

Si vas a hornearlo, te recomendamos mezclar con aceite de oliva para no perder humedad. Puedes cocinar a la plancha, freírla, agregar un poco más de harina integral o de avena arrollada (no de la instantánea) para formar albóndigas, kebabs o también hamburguesas, o quizás sofreír con cebolla picada para hacer carne molida para salsa bolognesa, empanadas, pasteles o lo que quieras. No agregues demasiada harina o avena, pues la carne de soya se endurecerá durante la cocción.

Una nota de seguridad respecto a la soya

Hay quienes aman la soya y quienes se anuncian profundamente en su contra, enlistando potenciales peligros para la salud. Lo cierto es que la soya es un alimento de altísimo valor nutricional, tanto que fue catalogada por la Organización Mundial de la Salud en la categoría PDCAAS 1, es decir, el máximo aporte nutricional de un alimento proteico.

Pero es cierto que tiene algunas contras, pues la enorme mayoría de la soya que consumimos hoy es transgénica o genéticamente modificada. Por otro lado, gracias a los avances en las investigaciones y a la aplicación de cambios en las prácticas de cultivo, hoy se afirma que, cada día más, los alimentos transgénicos pueden presentar más beneficios que perjuicios.

Ahora que ya sabes cómo hacer carne de soya en casa, y sus detalles en cuanto a seguridad, la decisión de prepararla será tuya.

CHP