¡Se salvó de chiripa! Dramático relato del sobreviviente al linchamiento en El Callao

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abril 21
/ 2016

El descontento en los venezolanos por el índice de delincuencia que se registra se acentúa cada vez más. Muestra de ello son los diversos casos de linchamientos que se han producido en la región zuliana en lo que va de año. En esta semana han ocurrido varios, de los cuales solo dos han sido del conocimiento público.

Este miércoles en horas de la noche Anderson Enrique Ríos Marcano, de 18 años, y un joven de 16 identificado como Alejandro Saravia, conocido como “Pototo”, fueron víctimas de esa violencia acumulada que tienen algunas comunidades que han decidido tomar la justicia por sus propias manos.

Saravia narró con detalles cómo fue atacado y casi asesinado a manos de una turba enfurecida de vecinos del sector El Callao, en la parroquia Domitila Flores del municipio San Francisco.

El joven relató que regresaba en bicicleta de la casa de una amiga cuando otro joven, también en bicicleta, se le acercó, lo apuntó y le dijo que cruzara la calle. Él hizo lo que le ordenó, y a unos metros fue alcanzado por unos sujetos en moto, quienes lo obligaron a bajarse y empezaron a golpearlo.

“Ya yo me venía para la casa de mi abuela cuando el muchacho ese me apuntó. No sé quién era, sólo sé que lo venían siguiendo. Me dijo que cruzara en una calle y yo lo hice. Fue entonces cuando dos tipos en una moto me pararon, me bajaron de la bicicleta y me llevaban a punta de golpes y patadas”.

Defensa

El lugar donde interceptaron a Alejandro queda a pocos metros de la casa de su abuela. Unos tíos y primos se dieron cuenta y salieron tras el tumulto de gente, para evitar que lo lincharan. Tras una serie de empujones, lograron meter al adolescente a una casa que funciona como residencia.

Allí lo mantuvieron hasta que llegó su padre y un vecino a sacarlo. Este último tuvo que disponer de un “machete” pequeño para evitar que la multitud lo agrediera a él y al joven. Fue así que lo sacó y lo llevó a su casa, pues esas personas pretendían quemarlo vivo.

Alejandro jura y perjura que él no tiene nada que ver con ese intento de robo del cual lo acusan. “Yo salí a visitar a una amiga, no a robar. Yo venía solo cuando pasó lo que pasó. Yo no andaba con nadie para que dijeran que estaba robando”.

Un muerto

Anderson no corrió con la misma suerte. Este joven fue interceptado por esta turba y golpeado hasta el cansancio. Algunos testigos aseguran que le dieron muchos golpes y patadas, y que lo hicieron vomitar sangre.

Familiares señalaron que este salió de su casa en una bicicleta a visitar a su novia, cuando lo agarraron y a punta de golpes lo llevaron hasta el barrio Carabobo, a la plaza Divino Niño. Ahí lo golpearon hasta dejarlo moribundo.

Un tío llegó al sitio y, al ver que no había respuestas por parte de los organismos policiales y de las ambulancias, lo llevó a la Emergencia del Hospital Universitario de Maracaibo, donde en horas de la madrugada le diagnosticaron muerte cerebral tras presentar politraumatismo múltiple.

Este sí fue señalado por los vecinos como uno de los jóvenes que intentó robar a la mujer embarazada y a su esposo en una pizzería de la zona, pues una hora antes fue visto con el otro joven que logró escabullirse en la confusión.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), iniciaron las investigaciones correspondientes para dar con el paradero de los responsables de estos hechos.

NAD